La Wikipedia dice que esta fascinante serie sobre barcos la vimos en España antes de los setenta. Mi amigo Emilio Alfaro piensa como yo, que la vimos en los 60 y estoy seguro de que alguno de vosotros también podrías estar de acuerdo. Está claro que la memoria, a veces, nos juega malas pasadas, pero estemos equivocados o no, no viene mal alimentar un poco la nostalgia.Liverpool, 1860, James Onedin (Peter Gilmore) un hombre listo y con ambición pero sin "blanca" se casa por conveniencias con la hija feucha y solterona de un rico armador y adquiere el velero Charlotte Rhodes; Anne (Anne Stallybrass) se convierte con el paso del tiempo en un pilar fundamental para el éxito de la naviera Onedin y el amor de ambos llega a ser tan profundo que trasciende la pantalla ( ambos se divorciaron y se unieron en matrimonio en el 88).
Como suele suceder en todas las series inglesas la ambientacion y la interpretación son de un gran nivel. Los cinéfilos pudimos ver por primera vez a una jovencisima Jane Seymour, tan aficionada en toda su historia televisiva a lucir miriñaques y no solo en la Dra. Quinn.
Pronto se convirtió en una de las series favoritas de los españoles para ver en la sobremesa y también para mí, que alucinaba escuchando eso del trinquete y la vela de mesana. Navegando con la familia Onedin nos cruzábamos con los veleros más bonitos del mundo y además, nos acompañaba una música excepcional como podéis apreciar en el vídeo. Se trata de la partitura de el ballet Spartacus que compuso Aram Khachaturian.
No viene mal recordar las cosas que nos hicieron pasar momentos felices, porque la vida, como decía el pobre Montes el del tiquitaca, ¡es maravillosa!






